Posteado por: Lizer | febrero 12, 2009

País de pandereta

Aquí nunca pasa nada, como decía La Bullonera en una de sus canciones, si todos bailamos al son de la música marcada por los de siempre. Ahora bien, si te logras salir del ritmo marcado, si te dejan desarrollar esa complicada tarea, serás enviado a los infiernos; por hereje.

Me viene esto a la cabeza por la sabia decisión unipersonal del Señor Alcalde de la Inmortal de rebautizar a la calle Gral. Sueiro como San Josemaria Escrivá de Balaguer, lo que llamaríamos una cacicada en toda regla. Sin consenso, sin debate, un compromiso personal del señor por el que paga toda la ciudad. Ya hubo otros. Un alcalde por encima del Bien (y sobretodo, del Mal). Todo esto en un Estado supuestamente aconfesional y con una Ley de Memoria Histórica por medio.

Rendir un homenaje al fundador del Opus Dei, esa secta católica ultraconservadora que tan buenas migas hizo con Don Francisco, a través de la “ocupación nominal” de una calle de la ciudad es de risión. El amigo Belloch está dispuesto a dejar sin espacio político a los partidos políticos ¿a su derecha?, no dejar un alma ultraespañolistacatólica, residente en la zona chic de la ciudad, sin coquistar. Y de veras que lo está haciendo requetebien. Sus votantes, pasados y futuros, verán.

Lo que en cualquier otra ciudad con el pelo lavado a diario hubiera causado cierta indignación, en Zaragoza el debate es mínimo. Al medio con mando en plaza tampoco esto le parece mal. Otras cosas tampoco le parecieron. El delfín Blasco compara a monseñor con Marx y Allende. Juzguen ustedes mismos. Un filofranquista. Un filósofo-escritor. Un político democráticamente elegido. Aquí nunca pasa nada.

Más hacia el este, unos señores de acento extraño se pasean por las calles de Ontiñena muy sonrientes, acompañados del dueño del lugar. Creo que tampoco saben muy bien dónde están. Tampoco les importa en demasía. Vienen a salvar a esa localidad con una lluvia de millones (nada menos que 300.000 euros), proyectando sombras de promesas incumplidas, de dudas razonables, de pelotazo y tentetieso. El Bicéfalo, desde su poltrona en la jefatura del País, enseguida anuncia leyes a la carta, alfombra roja,  y, si hay alguien que no trague en Ontiñena, ya sabe lo que le espera: póngase como yo le diga que le voy a expropiar estas parcelitas en nombre del interés general. Podría decirse que es una amenaza, pero más bien es una gran recomendación. Yo también quiero una ley a la carta por 300.000€, la puerta de atrás de la legalidad a mi alcance. Eso en un Estado que garantiza la igualdad de oportunidades.

Pero aquí nunca pasa nada.

¿Algún día pasará?

 

 

Anuncios

Responses

  1. Espero por el bien de todos, que algún día (antes de que sea muy tarde), la gente despertemos, y paremos los pies a tantos sin sentidos, que se hacen.

  2. Habrá que ir a tirar tomates al cartel de la calle cuando lo pongan, digo yo, y si hace falta, quitarlo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: