Quisiera extender el último párrafo del anterior post porque me han venido a la cabeza una serie de preguntas que, al no tener relación con el tema que quería tratar en aquel, decido escribir en éste:
Lo que no se nombra no existe. Ahí está Biel repitiendo la proclama continuamente a sus adláteres para convencer acerca de en que idioma hablan en la Franja. De su boca no sale ( ¿ni saldrá? ) la palabra catalán. No hablamos catalán. Llámenlo, aunque sea en contra de toda rigurosidad científica, aragonés oriental ó chapurriau ó chapurreat.
Confundan, intoxiquen, obstaculicen, inculturalicen. Todo antes que permitir que en la futura Ley de Lenguas aparezca la palabra catalán. Esa palabra peligrosa tan sólo con nombrarla. Pérfidos sus hablantes allende nuestras fronteras.
Y a mí me da por preguntarme varias cosas:
- ¿No tendrían que ser los filólogos los que dijeran qué se habla en La Franja y no ser fruto dicha definición de una decisión política, por lo tanto, acientífica?
- ¿Por qué ninguno ha saltado a la palestra? (que yo sepa)
- ¿Un partido aragonesista no debería defender su patrimonio cultural y a sus conciudadanos?
- ¿Por qué se oponen a que enseñen su supuesto Aragonés Oriental en las escuelas? ¿Qué importa su denominación? ¿Acaso con la denominación cambia la lengua que hablan?
- ¿Están por encima los intereses políticos sobre los derechos de los ciudadanos?
- ¿Por qué hablan de colonización catalanista si defienden que en La Franja hablan Aragonés Oriental? ¿Si hablan Aragonés, cómo explican esa supuesta y pretérita colonización? ¿Desde cúando existe dicha colonización? ¿Cuánto han avanzado las tropas enemigas en los últimos tres siglos?
Preguntas y más preguntas. ¿Tiene alguna respuesta? Me temo que sí.